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BIO-NUTRE Consorcio bacteriano compuesto por (Pseudomonas, Azotobacter, Azospirillum, B. subtillis) inoculantes biológicos, fuente natural de microorganismos benéficos como: promotores de crecimiento vegetal, bacterias fijadoras de nitrógeno, bacterias solubilizadoras de fósforo y nutrientes, bio-remediadores del suelo, y bacterias antagonistas de enfermedades.
Este consorcio se comporta como: bioprotectores (supresión de enfermedades de plantas), biofertilizantes (Aumenta la disponibilidad de nutrientes en el suelo y su asimilación por las raíces) y bioestimulantes (producción de fitohormonas).
Bacterias encargadas de solubilizar fosforo y dentro de sus propiedades se encuentra la de estimular el crecimiento vegetal, además de regulador bacterias de pudrición y bioremediadora de suelos. Bacterias fijadoras de nitrógeno de la atmosfera, la cual puede fijar más de 150 kg de nitrógeno por hectárea año. Produce sustancias fisiológicamente activas de tipo hormonal como auxinas, Giberelinas y citoquininas induciendo un aumento sustancial del área de captación de nutrientes, agua y resistencia al ataque de fitopatógenos, economía de fertilizantes químicos e incrementos en la producción.
Acondicionador y mejorador microbiológico de suelo antagonista de hongos y bacterias fitopatógenas. Generador de estructuras del suelo, tiene la capacidad para hacer menos erosivo en el terreno y contrarrestar su compactación, logrando aumentar los agregados en el suelo y sus nutrientes disminuyendo la presencia de componentes tóxicos como aluminio.
Bacterias que poseen un complejo enzimático que les permite fijar nitrógeno atmosférico que combinado con la secreción de sustancias promotoras de crecimiento vegetal permite obtener incrementos en los rendimientos agrícolas con resultados significativos, es responsable de una mejoría en proporciones similares en el porcentaje y velocidad de germinación de semillas de diversas especies, produce sideróforos (agentes quelantes del hierro)que juegan un papel importante en el proceso de colonización y permanencia del ambiente rizosférico y en la superficie de las raíces al ejercer efectos antagónicos contra otros miembros de la comunidad microbiana, incluyendo a microorganismos deletéreos o patógenos de plantas.